"Programar en 1946 era un trabajo físico, de precisión y sin margen de error"
Bienvenidos a 1946 . El mundo salía de una guerra y la tecnología estaba a punto de dar un salto que nadie imaginaba. En los pasillos de la Moore School of Electrical Engineering de la Universidad de Pensilvania, nació un monstruo de cables y luces: la ENIAC .
El Proyecto Secreto "PX"
La ENIAC ( Integrador Numérico Electrónico y Computadora ) no nació para navegar por internet, sino para ganar una guerra. Su propósito original era calcular tablas de tiro de artillería para el ejército de los EE.UU. Lo que a un humano le tomó 20 horas calcular, la ENIAC lo resolvía en 30 segundos .
- Financiamiento: Fue un proyecto ultrasecreto financiado por el Cuerpo de Artillería del Ejército.
- Velocidad Revolucionaria: Fue la primera computadora electrónica de propósito general, capaz de realizar 5,000 sumas por segundo .
Una Bestia de 27 Toneladas
Entrar a la sala de la ENIAC era como entrar a una fábrica de vapor. Sus números son simplemente irreales para los estándares de hoy:
- Componentes: Tenía más de 17,468 tubos de vacío (que se quemaban casi a diario).
- Consumo eléctrico: Gastaba 150 kW , suficiente para iluminar un pueblo pequeño. History.com documenta cómo este calor obligaba a usar ventiladores gigantes para que no se derritiera.
- Espacio: Ocupaba un área de 6 x 12 metros , llenando una habitación con paneles negros y millas de interruptores.
Las Mentes Detrás del Panel: Las "ENIAC 6"
Uno de los datos más poderosos de esta era es que el "software" no existía. La programación era física. Seis mujeres brillantes fueron las encargadas de "enseñarle" a la máquina a pensar:
- Betty Holberton, Jean Bartik, Kay McNulty, Marlyn Meltzer, Ruth Lichterman y Frances Spence.
- Ellas no usaban teclados; Conectaban cables en tableros (como las antiguas operadoras telefónicas) y ajustaban interruptores para configurar los algoritmos. Sin sus diagramas lógicos, la ENIAC solo habría sido un montón de metal caliente.
El Legado: Del Cálculo al Átomo
Aunque se diseñó para la artillería, la ENIAC terminó haciendo cálculos para la bomba de hidrógeno y los pronósticos del tiempo. Demostró que una máquina podía ser reprogramada para tareas totalmente distintas, sentando la base de lo que hoy es cualquier computadora moderna.